Científicos detectan por primera vez azúcar en la Vía Láctea
Hallazgo revela pistas sobre el origen de la vida y la formación de moléculas orgánicas en el espacio
Un equipo internacional de científicos anunció el descubrimiento de una molécula de azúcar natural en la Vía Láctea, específicamente en la nube molecular G+0.693−0.027, cerca del centro galáctico. Utilizando radiotelescopios en España, lograron identificar eritrulosa, un azúcar de cuatro carbonos presente en frutas como las frambuesas. Este hallazgo, publicado el 14 de julio de 2026 en Nature Astronomy, abre nuevas posibilidades para entender el origen de la vida y la presencia de moléculas orgánicas complejas en el espacio interestelar.
Detección de azúcar en el espacio interestelar
La eritrulosa fue encontrada en una región con alta concentración de gas y polvo, conocida por ser un entorno activo en la formación de estrellas. Para su identificación, los investigadores emplearon el radiotelescopio del Observatorio de Yebes y el del Instituto de Radioastronomía Milimétrica (IRAM), ambos en España.
Este descubrimiento marca un precedente, ya que anteriormente solo se habían detectado azúcares simples como ribosa y glucosa en meteoritos y asteroides, pero nunca directamente en el medio interestelar. La presencia de esta molécula indica que compuestos orgánicos de cierta complejidad pueden surgir antes de la formación de estrellas y planetas, reforzando la hipótesis de que algunos ingredientes de la vida llegaron a la Tierra desde el espacio.
Importancia de los azúcares para la vida
Los azúcares, como la eritrulosa, son esenciales para los organismos vivos porque forman parte de la estructura del ADN y ARN, y están involucrados en procesos metabólicos relacionados con el almacenamiento y uso de energía. El hallazgo sugiere que estos compuestos podrían haberse generado en el espacio y posteriormente haber sido transportados a nuestro planeta durante eventos como el Bombardeo Intenso Tardío, hace unos 4 mil millones de años.
Implicaciones para la astroquímica y la búsqueda de vida
Un aspecto sorprendente del estudio es que los científicos esperaban detectar primero azúcares más simples, con tres átomos de carbono. Sin embargo, encontraron la eritrulosa, que tiene cuatro carbonos, lo cual desafía la teoría predominante que plantea un aumento progresivo en la complejidad molecular.
Para confirmar la identificación, los investigadores compararon las señales espectroscópicas obtenidas del espacio con las de eritrulosa producidas en laboratorio, logrando doce coincidencias exactas.
Este avance no solo aporta evidencia sobre cómo pudieron originarse las primeras moléculas biológicas en la Tierra, sino que también aumenta las expectativas de encontrar compuestos similares en otras partes de la galaxia, ampliando la búsqueda de vida extraterrestre.
Próximos pasos en la investigación
El equipo científico planea buscar azúcares aún más complejos, como la ribosa y la desoxirribosa, moléculas clave para la formación del ARN y ADN. Estas futuras investigaciones podrían ofrecer información definitiva sobre la conexión entre la química interestelar y el origen de la vida en nuestro planeta y en otros mundos.
Este descubrimiento se suma a los esfuerzos globales de la comunidad científica para comprender la formación de la vida desde una perspectiva cósmica, un tema que también es respaldado y difundido por organismos como la Organización de las Naciones Unidas.
El hallazgo de azúcar en la Vía Láctea representa un avance significativo en la astroquímica y abre un camino prometedor para futuras exploraciones sobre el origen y la distribución de la vida en el universo.



