Hermanas chiapanecas transforman el bordado tradicional en un exitoso emprendimiento
Ernestina y Margarita Pérez de la Torre llevan el telar de cintura de Zinacantán a mercados nacionales y extranjeros
Desde Zinacantán, Chiapas, las hermanas Ernestina y Margarita Pérez de la Torre han convertido el bordado tradicional hecho en telar de cintura, aprendido desde niñas de su madre, en un emprendimiento que ha trascendido su comunidad. En los últimos seis años, han logrado expandir la venta de sus artesanías a distintos estados de México y a Estados Unidos, mejorando su calidad de vida y apoyando a otras mujeres de la región.
De la tradición familiar al negocio artesanal
En entrevista con Mente Mujer, Ernestina y Margarita relatan que su historia comenzó cuando solicitaron un préstamo para convertirse en microempresarias. Esta inversión les permitió adquirir un nuevo telar para su madre, comprar hilo de algodón y colaborar con una diseñadora que les ayuda a crear productos diferenciados en una zona donde la mayoría vende artesanías en San Cristóbal de las Casas.
“Nuestro mayor objetivo ahora mismo es cambiar lo ordinario de nuestras telas, estilizarlas, y crear nuevos diseños para enviarlos a exposiciones. Queremos que la gente conozca un nuevo arte y decida convertirse en nuestros clientes”, explicó Margarita, mientras mostraba rebozos, huipiles y prendas trabajadas por ellas.
Colaboración y mejora comunitaria
Las hermanas destacan la importancia de trabajar en colectivo con otras mujeres de su municipio para innovar en sus productos. Aunque esto implica mayores costos, comparten gastos y recursos para lograr un estilo diferenciado que mantenga la esencia de su cultura.
Ernestina compartió que gracias a las ventas han podido mejorar su hogar, que antes contaba con lo básico y un techo de lámina, y ahora tiene una construcción más sólida. Además, ellas y otras cuatro mujeres del grupo han aprendido técnicas de venta para presentar mejor sus productos y expandir su mercado.
En diciembre pasado, su trabajo fue reconocido en una pasarela en San Cristóbal de las Casas, lo que representa un avance importante para el colectivo.
Tradición que inspira autonomía y futuro
Las hermanas Pérez de la Torre consideran que su emprendimiento es un ejemplo para futuras generaciones de mujeres bordadoras en Zinacantán. “A veces hay altas y bajas en la vida, pero los clientes que ya tenemos han visto cómo hemos mejorado nuestro hogar con la ayuda recibida. Queremos seguir así”, afirmó Ernestina.
Los bordados, que requieren entre 12 y 16 horas de trabajo, se elaboran con hilo de algodón y reflejan la riqueza cultural de la comunidad tzotzil, lengua materna de las artesanas.
El impulso al emprendimiento artesanal en comunidades indígenas como Zinacantán contribuye al desarrollo local y a la preservación de técnicas tradicionales, apoyando además la autonomía económica de las mujeres en Chiapas, según las políticas de fomento a microempresas del gobierno mexicano.
Para más información sobre iniciativas de emprendimiento rural, se puede consultar el portal oficial del Gobierno de México.
Este caso ejemplifica cómo la combinación de tradición, innovación y colaboración puede generar oportunidades económicas en comunidades originarias, fortaleciendo tanto su identidad cultural como su bienestar social.
Fuente de la imagen: https://heraldodemexico.com.mx/edicion-impresa/2026/5/18/transforman-el-bordado-en-emprendimiento-814319.html



